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Salud - 6 días ago

La búsqueda de una vacuna universal contra la gripe

Los adyuvantes son sustancias que hacen más efectiva la respuesta inmune y que ayudarían a transformar este fármaco estacional en universal

Cada año, cuando comienza la temporada de gripe, insisten en vacunarnos otra vez contra el virus. Cada temporada una vacuna nueva. Pero, ¿por qué tenemos que revacunarnos? ¿Por qué no hay una vacuna contra la gripe que sirva para siempre? ¡Seguro que es un truco de las grandes compañías farmacéuticas para sacarnos más dinero!

Pues va a ser que no. La razón por la que necesitamos una vacuna nueva cada temporada es porque circulan nuevos virus, diferentes. Una vacuna que protege contra las cepas pasadas no confiere protección contra las actuales. Esto es así porque las vacunas actuales induce la producción de anticuerpos que reconocen la parte variable del virus.

Desde hace décadas los científicos trabajan en desarrollar una vacuna universal contra la gripe, que proteja durante al menos varios años. Pero desarrollar una nueva vacuna lleva mucho tiempo. Existen varios candidatos que ya están en distintas fases de ensayos clínicos. Estos generan inmunidad frente a partes menos variables, más conservadas entre las distintas cepas del virus. Veamos algunas de ellas.

El virus de la gripe tiene unas proteínas en su superficie con forma de chupachups, la hemaglutinina, que ayuda al virus a entrar en la célula. Está formada por una cabeza muy variable y un tallo o palito muy conservado entre los distintos tipos de virus. La mayoría de las vacunas intentan bloquear esta proteína.

Las vacunas actuales inducen anticuerpos frente a la parte variable, el caramelo, pero algunos prototipos de vacunas universales se dirigen hacia el palito, que es común a la mayoría de los virus.

Vacunas 'quiméricas'

Es el caso de la vacuna con proteínas quiméricas que desarrolla GlaxoSmithKline. Está compuesta por una cabeza que proviene de un virus de la gripe de aves, y el palito común que proviene de un virus de la gripe A humana del tipo H1 o H3. Cuando inmunizan animales con esta vacuna se producen más anticuerpos frente al tallo común que frente a la cabeza variable.

Estas vacunas quiméricas se suelen administrar en inmunizaciones secuenciales. Primero se inmuniza con vacunas vivas atenuadas y después con vacunas inactivas. Las vivas se administran intranasalmente, lo que estimula la inmunidad mucosal (anticuerpos y células T). Luego, la vacuna inactiva, vía intramuscular, proporciona una respuesta inmune de anticuerpos más potente. Se ha comprobado que estas vacunaciones secuenciales en varias dosis, aunque sean más costosas en tiempo y dinero, proporcionan una mayor protección.

Vacunas sin virus

Otra estrategia son las vacunas dirigidas hacia las zonas más conservadas de la cabeza de la proteína, que bloquean las primera etapas de la entrada del virus.

Una de estas es la vacuna M-001 de BiondVax, la que está más avanzada en los ensayos clínicos (en fase III). No contienen virus, ni vivos ni muertos: es una vacuna compuesta por nueve pequeñas proteínas muy conservadas comunes a 40 000 virus de la gripe.

De momento se ha comprobado que tiene un efecto sinérgico cuando se administra con la vacuna estándar, proporcionando una inmunidad mucho más amplia. Se han realizado ya seis ensayos clínicos con un total de 689 participantes, demostrado que es bien tolerada y genera una buena y amplia respuesta inmune.

Ahora se va evaluar cómo protege contra una infección con virus de la gripe. Los resultados se tendrán a finales de 2020. Se trata de vacunar a un grupo de personas con dos dosis de M-001 y a otro grupo control con placebo (sin nada) y comprobar el número de casos de gripe con cada grupo, durante dos temporadas. De momento no se sabe si la vacuna será efectiva contra cualquier tipo de virus de la gripe.

Vacunas hechas por ordenador

Sanofi-Pasteur apuesta por atacar la cabeza de la hemaglutinina con antígenos optimizados mediante computación (COBRA). Esta es una técnica de vacunología reversa, en la que se usan análisis bioinformáticos para generar una proteína que incluya los cambios sufridos por la hemaglutinina del virus durante los últimos años.

Estas vacunas, en teoría, protegerían contra las cepas circulantes en el pasado, presente y futuro. Así, ya se han obtenido candidatos COBRA basados en virus H1N1 capaces de neutralizar hasta 17 tipos distintos de virus de la gripe. También se están ensayando combinaciones que representan subtipos de los virus de la gripe.

Mejorar los adyuvantes

Los adyuvantes son sustancias incorporadas a la vacuna que hacen más efectiva la respuesta inmune. Según esto, algunos investigadores proponen mejorarlos para transformar una vacuna de la gripe estacional en una vacuna universal, al menos en teoría.

Por ejemplo, se ha desarrollado un nuevo adyuvante, denominado TRAC-478, capaz de estimular a la vez varios tipos distintos de células presentadoras de antígenos. De esta forma, este adyuvante proporciona una respuesta inmune mucho más potente y duradera. Una vacuna que lo incluyera podría dar resultados mucho mejores, incluso contra virus no incluidos en la vacuna, siendo así una vacuna universal.

Como ven, existen varias estrategias en curso. Aunque los ensayos requieren muchos años de investigación, es muy probable que dentro de poco tengamos disponibles nuevas vacunas contra la gripe más eficaces, que protejan frente a todos los grupos de virus, durante más de una temporada y para todos los grupos de edad.

Llegará, pero de momento hay que recordar que las vacunas actuales son la mejor forma de prevenir la gripe y evitar las complicaciones, a veces mortales, contra este virus.

Este artículo ha sido publicado en The Conversation.

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