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Cultura - 4 semanas ago

‘Superlópez’: un largo despegue que ha durado dos décadas

La producción de la película lleva desde 1997 cambiando de dueños y directores

Es difícil encontrar un superhéroe más español en nombre (Juan López), carácter (ego-despistado), naturaleza (paródica) y aspecto (bigotazo de oficinista) que Superlópez. Y sin embargo, este personaje de cómic, creado en 1973 por el dibujante Jan y que conoció sus mejores álbumes con el guionista Efepé, no ha llegado al cine hasta hoy. Han sido dos décadas en que Superlópez ha pasado por distintos creadores y productoras, hasta que por fin llega la versión de Javier Ruiz Caldera, con guion de Borja Cobeaga y Diego San José. Ellos han cumplido el sueño de miles de españolitos: hacer volar a Superlópez.

En 1991, un chaval que cursaba BUP tuvo una epifanía camino de clase, cruzando la Castellana en Madrid. “¿Por qué no adaptar un cómic español al cine con actores de carne y hueso? ¿Y por qué no La semana más larga, de Superlópez, el primer cómic que tuve?”, pensó Nicolás Matji, que mamó el cine en casa (es hijo de director y productora). Pero no tenía ni edad ni dinero ni experiencia. Las dos primeras cosas las logró en 1997, al acabar la universidad. “Se me atravesó otra vez la idea y me lancé”. En 1999, Matji cogió un dinero que le habían regalado por acabar la carrera, llamó a Ediciones B y con osadía preguntó por los derechos. “Fue mucho dinero para mí, aunque en realidad tampoco era tanto”. Se compró un fax para poder negociar, le pidió a su padre, Manolo Matji, profesor de guion de la Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid, si tenía algún alumno que pudiera ayudarle en el guion (le recomendó dos: Gorka Magallón y Mariano Baselga) y tiró para adelante.

Trabajaron cuatro años en ello. “Fue un disfrute maravilloso”, recuerda Magallón. “Con los derechos y dos guionistas, y tras año y medio en ello, me presenté en Sogecine, entonces una productora poderosa, y firmamos un contrato de desarrollo conjunto”, asegura el productor. “En realidad, nunca estuvimos cerca de hacerla”. Porque, según otras fuentes, en Sogecine estaban más interesados en La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2003), de Javier Fesser. “Fesser fue mi primera opción como director. ¿Otras? Juanma Bajo Ulloa y Alex de la Iglesia. Pero Fesser me dijo que estaba con su película”. Magallón describe el guion, del que hubo más de siete versiones: “Arrancaba así: López es un oficinista anodino. Un día llega su madre a su casa en Parchelona para decirle que su padre ha muerto y que en realidad el chaval es un alienígena que llegó a la Tierra con un traje que le proporciona superpoderes. Y es la madre la que quiere que el hijo sea superhéroe”. Finalmente, acabaron realizando una historia propia, alejándose de La semana más larga. “Nunca pensamos en un actor [Matji sí apunta a Javier Cámara], aunque bromeábamos con que el perfecto era Aznar”.

Para Matji, lo atractivo era “aquel ladrón que robaba fachadas, la manifestación contra el superhéroe y que fuera López el que salvara el mundo y no Superlópez”. En ese proceso, un fan del personaje les pidió poder colaborar: Enrique Gato. “Hizo un corto de animación impresionante. Es curioso, yo quería hacerla con actores y he acabado como productor de animación con otro personaje paródico creado por Gato: Tadeo Jones”.

En noviembre de 2003, estalla el sueño: Sogecine comunica que no seguirán con el proyecto. “Con el final de la guerra entre Canal Satélite Digital y Vía Digital se acaba la financiación en Sogecine”, asegura Matji. El productor intenta una última maniobra desesperada: les pide ayuda para convencer a Ediciones B que le renueven el contrato. Se la deniegan y encima su contacto en la editorial, Blanca Rosa Roca, es despedida el día antes de que Matji viajara a Barcelona. “Mortadelo y Filemón dio la campanada en taquilla”, cuenta Matji, y Antonio Asensio, que empieza a mandar en el Grupo Zeta, empresa dueña de Ediciones B, ata en corto los derechos.

Asensio, presidente del Grupo Zeta, rememora: “Paco Ramos, que estaba en Zeta Audiovisual, impulsó el proyecto desde ese momento. Siempre tuvimos claro que Anacleto iría primero, porque había menos presión y podíamos probar cosas, y Superlópez después. Queremos manejar nuestras marcas lo mejor posible”. Asensio cuenta que solo en algún caso (Capitán Trueno) han cedido derechos, porque desde el Grupo Zeta no veían clara una versión “hecha con menos de diez millones de euros”. Otro cineasta capital en esta segunda etapa es Alex de la Iglesia, que quería ser el cineasta que hiciera volar a Superlópez, y que juntó en una cena a Asensio y a Paolo Vasile, consejero delegado de Telecinco: así entró en este proyecto la cadena. “Pero”, apunta Asensio, “es complicado que haya dos marcas en una película, y Superlópez y De la Iglesia son dos muy potentes”. El aludido no quiere hablar mucho de un “proyecto muy querido con un final muy doloroso”, en el que estuvo durante “siete años” y en el que manejó el nombre de dos actores: José Mota y Eduardo Gómez. Se salió a finales de 2013.

 

La ilusión de Ruiz Caldera

Desde Telecinco Cinema, su consejero delegado, Ghislain Barrois, y su director general, Álvaro Augustin, recuerdan que la negociación con De la Iglesia “no llegó a buen puerto”. Y que rápidamente surgió en 2014 el nombre de Javier Ruiz Caldera, “que estaba en la preproducción de Anacleto”. El mismo De la Iglesia dice que si él no ha podido, “la mejor opción es Javi”. Barrois le define: “Javi maneja como nadie la comedia, y saca petróleo de donde no hay, es el fracking cinematográfico”. Porque como cuentan los productores: “Con lo que cuesta esta película, hacen en Hollywood la secuencia inicial de una de las suyas”. Según fuentes de la industria, el presupuesto de Superlópez ronda los siete millones de euros, y se podrá ver en 500 pantallas.

“En 2007, me dejó una novia, y al día siguiente Jota Bayona me vio deprimido y me llevó al festival de Málaga”, arranca Ruiz Caldera su viaje a Superlópez. “Solo había hecho cortos. Sin embargo, allí, un productor me ofreció debutar con Zipi y Zape. Yo lo que quería hacer era Superlópez. Me respondió que ese personaje tenía muchas novias y que era una peli cara porque, y a veces se nos olvida, el protagonista vuela”. Ruiz Caldera se ríe: “Rechacé Zipi y Zape. Me pasé de chulo porque era antes de la crisis”. En 2010, Caldera, Cobeaga y San José estuvieron unos meses, de la mano de Ramos, por el proyecto. En vano. “Y cuando en Anacleto abrieron la puerta, me dije: ‘Esta es la mía’. De un patadón nos metimos los tres. Y aguantamos, porque este es un proyecto que siempre se ha tambaleado”. Con ellos entra también Dani Rovira como protagonista. “A mi”; dice el director, “me hablaban de él sin haber acabado aún el rodaje de Ocho apellidos vascos, y me pareció muy bien”.

¿Habrá segunda parte? Desde Telecinco se oye un “sí” que suena rotundo. Asensio apunta incluso hacia una serie o un filme de animación. ¿Con sus compañeros, el Supergrupo, los Avengers patrios? No está tan claro, porque el creador de estos héroes es el guionista Efepé, no Jan. “¡Y yo tengo los derechos!”, dice Matji, que con esta pirueta final vuelve así a la estela del superhombre más cañí.

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